ACTIVIDADES
Senderismo por la Sierra de Guadarrama
Senderismo para escolares dentro del programa TREN +TODOAVENTUR para centros de enseñanza incluye juegos y dinámicas para amenizar los tiempos de descanso con otras actividades recreativas.
Los guías, además de trazar un itinerario y dinamizar la ruta, explican durante las rutas el entorno de nuestra sierra.
Te animamos a probar los circuitos de orientación para aprender a interpretar los mapas topográficos y sus curvas de nivel. Es una forma entretenida de caminar por el monte, e interpretando todo lo que aparece en el mapa que a la vez vemos sobre el terreno. La brújula es otro apoyo más.
Hoy en día con la aparición de los GPS, tendemos a despreocuparnos cada vez más por la orientación con mapas. Los controles de orientación (balizas) escondidas para certificar el paso por varios puntos del circuito. Esta actividad nos ayudan a agudizar el sentido de la orientación.
CONSEJOS SOBRE INDUMENTARIA PARA ACTIVIADES DE AIRE LIBRE
La teoría de las tres capas para las actividades deportivas de montaña nos dice que:
• La primera capa, de prendas interiores, deberá ser de una fibra hidrófuga (que no se empape) y que faciliten la transpiración. Evitan que nos quedemos fríos con el sudor del cuerpo al descender el nivel de actividad física. Las prendas con alto porcentaje de polipropileno, con poliéster o la clorofibra, mantienen un calor seco y tacto agradable. Debemos evitar la ropa interior de algodón, que resulta de tacto suave pero retiene el sudor. En invierno elegiremos una prenda gruesa, con fibras huecas que almacene más cantidad de aire cálido; mientras que en verano buscaremos mejor una prenda fina con estructura de malla que permita una rápida evacuación de la transpiración. Estas prendas pesan poco y secan rápido.
• La segunda capa, de prendas intermedias, es la que va a desarrollar la labor más intensa en cuanto a aislamiento térmico. Las prendas no son calientes por si solas, sólo cumplen (en mayor o menor medida) la función de retener el calor que genera nuestro cuerpo. Los plumíferos proporcionan excelentes prestaciones en cuanto a aislamiento térmico; pero ofrece varios inconvenientes: es muy aparatoso por el volumen que ocupa (es muy poco aerodinámico), las plumas pierden sus propiedades aislantes con la humedad procedente del exterior o del interior. El forro polar de poliester ofrece la posibilidad de retener el calor en los millones de diminutas cámaras de aire formadas por los microfilamentos que componen el tejido. Las fibras con nombre comercial como Polartec (de poliester) o el Windstopper (que incluye una membrana exterior con función de paraviento, y soporta las primeras gotas de agua antes de buscar refugio).
• La tercera capa, exterior; constituye la última capa, que nos protegerá del viento y el agua procedente del exterior. Las mejores son aquellas que están elaboradas con algún tipo de membrana, que sea impermeable al agua exterior, diseñada a modo de diminutos embudos que ofrecen su parte estrecha hacia el exterior (con un orificio de entrada muy inferior al tamaño de las gotas de agua) y la parte ancha hacia el interior (para favorecer la evacuación del vapor de agua acumulado en el interior), como en el caso del Gore-Tex. Las costuras de éstas prendas deben ser termoselladas. Es mucho más interesante comprar una prenda sin forro interior (la segunda capa incluida), por las posibilidades que nos ofrece la capa exterior en estaciones no invernales, y por su economía. Podemos encontrar en el mercado prendas con distintos tipos de membranas que cumplen esta función con un éxito aceptable: Gore-Tex (una de las primeras láminas diseñadas, con resultado probado, tiende a perder sus propiedades por presión repetida en los pliegues), Activent (membrana muy transpirable por el tamaño de los poro, superior al anterior, se utiliza como paravientos), Vertex (tejido más impermeable que transpirable),Wind-Tex (membrana utilizada como paravientos principalmente), etc.
La teoría de las tres capas no implica necesariamente que solo tengamos tres prendas, en cada capa podemos recurrir a una o más prendas que cumplan la misma función. Dependiend de la temperatura podemos prescindr de la egunda o tercera capa.
Detalles técnicos sobre las chaquetas.-
Es la capa exterior, y quizás la prenda más importante de todas , ya que su baja transpiración o baja impermeabilidad incidirá en un exceso de humedad en el interior , en que se moje la ropa interior, y en el enfriamiento corporal. Una buena chaqueta contribuye considerablemente al confort corporal durante la actividad física y los tiempos de descanso. Entre los detalles técnicos que debemos encontrar destacan:
Capucha amplia, con visera, regulable e integrada con la chaqueta.
Bolsillos interiores y exteriores de fácil acceso y amplia capacidad.
Puños amplios regulables con ceñidor de velcro.
Ceñidores de cintura bajos y con cordón elástico.
Cremalleras en la axilas para favorecer la refrigeración si se acumulase en el interior un exceso de calor.
Pantalones:
No resulta tan importante la transpiración como en las chaquetas, ya que deben disponer de cremalleras laterales que se podrían abrir en caso de necesidad.
Deben disponer de cremalleras laterales que permitan ponerlos y quitarlos sin levantar los pies del suelo.
Presentar refuerzos en las rodillas, trasero y bajos, como protección en zonas de mayor desgaste.
Su diseño debe facilitar fáciles y cómodas maniobras ante las necesidades fisiológicas de evacuación.
En general se recomienda que las prendas exteriores deben seleccionarse preferiblemente si cumplen algunas características:
Que cuenten con el mayor número posible de costuras termoselladas.
Cremalleras protegidas con láminas de estanqueidad.
Con posibilidades de ventilación y cierre para la regulación de la temperatura.
Elegir una talla que admita más prendas debajo.
Protección de la cabeza.- solo presenta aproximadamente el 20% de la superficie corporal, pero debido a la escasa protección de tejido adiposo y su elevada irrigación de vasos sanguíneos, puede perder casi un 40% de del calor total de nuestro cuerpo.
Las prendas que podemos utilizar para proteger la cabeza dependerá de la actividad,, de la temperatura y el viento. Podemos encontrar pasamontañas, gorros, máscaras de neopreno para la protección de la nariz y mejillas (protectoras de ventiscas), pañuelos, tubos, etc.
Protección de las manos.- Para las manos también se puede seguir la teoría de las tres capas. Con un guante interior de polipropileno, un forro o lana por encima y cuna membrana polimérica o microporosa por encima. Las manoplas permiten menos maniobrabilidad, pero por el contrario son más calientes y mas fáciles de poner ( en el interior de la manopla los dedos están tocándose e intercambian su calor por conducción, y los dedos con menos riego sanguíneo se aprovechan de los que generan más calor). Los guantes pese a tener un menor rendimiento térmico tienen más aceptación por la maniobrabilidad, y la precisión de movimientos. En algunos deportes como ciclismo se precisa la movilidad independiente de algunos dedos. Una opción intermedia es la manopla-guante o guante de tres dedos que se beneficia parcialmente de la ventaja de los guantes y de las manoplas.
Las botas.-
Quizás es la prenda más delicada, que requiere más atención en la selección, y donde no podemos permitirnos cometer errores, ya que unas botas mal seleccionadas pueden suponer un “calvario” durante una ruta que debería disfrutarse.
Se pueden clasificar el calzado en tres categorías básicamente:
1. Botas de baja montaña o verano.- Son ligeras, transpirables, adaptables, favorece la flexibilidad del pié, con muchas costuras, cómodas. Pueden ser de caña baja, que no protejan el tobillo y le permite más movilidad. En esta línea han surgido en los últimos años las zapatillas para carreras de montaña, muy transpirables y con una suela muy reforzada.
2. Botas para actividades invernales.- Son más rígidas, con pocas costuras, algunas son cramplnables (admiten crampones) , deben ser impermeables y transpirables. Actualmente las de mejor calidad incorporar una membrana interior. La piel sigue utilizándose y en ocasiones se combina con fibras sintéticas.
3. Botas de alta montaña.- las botas de plástico con un botín interior han sustituido a las botas de cuero . Debido a que son impermeables, calientes, ligeras, cómodas, de adaptación inmediata al pié, sin necesidad prácticamente de mantenimiento. Pero los inconvenientes que presentan son: su rigidez y escaso juego que permiten al tobillo (especialmente en su movilidad lateral), su transpiración nula, y su incomodidad cuando no se camina sobre nieve.
Algunos consejos prácticos para la selección de las botas:
• Debemos elegir la talla adecuada, para evitar las típicas ampollas por rozamiento. Para ello, los dedos de los pies no deben tocar en el interior de la puntera. Es preferible que la compra se efectué por la tarde, cuando el pie presenta un tamaño ligeramente mayor por el efecto de la gravedad sobre los vasos sanguíneos. También debemos tener en cuenta que debemos probarnos las dos, y caminar; muchas personas no tienen exactamente el mismo tamaño en el pié izquierdo y derecho.
• La horma debe ser adecuada para cada tipo de pié, evitando que este comprimido en alguna zona. Para ello debemos probarnos distintas botas, teniendo en cuenta que hay diferencias entre los distintos fabricantes en cuanto a las dimensiones interiores del calzado.
• La amortiguación de la suela aumentará el confort y disminuirá el impacto en tobillos rodillas, caderas y columna vertebral.
• La pisada será el factor que debería determinar el tipo de suela que queremos seleccionar. La mayoría de las personas son pronadoras (es decir, pisan más con la parte interior del pié) y desgastan mas la parte interior del calzado; para ellos se puede encontrar muchos modelos en el mercado con un refuerzo interior y micro-porosos de mayor dureza que corrigen la pisada. Los caminantes supinadores (con pisada que toma contacto con el exterior del pié), tienen muchos más problemas para encontrar un calzado con refuerzo exterior.
• Las plantillas deben ser cómodas, fáciles de quitar para su lavado, absorbentes de impactos.
• Antes de realizar una larga marcha caminando debemos domarlas, para que nuestro pié se acostumbre al calzado y el calzado a nuestro pié. Debemos utilizarlas para realizar nuestro vida cotidiana, y la estrenaremos en una excursión después de un “rodaje”.
Polainas o guetres.- Es un cubrebotas que impide la entrada de nieve por la parte superior de la bota. Una bota con una construcción perfectamente estanca pierde su estanqueidad si no la protegemos de la nieve. Con una polaina de nylon o cordura reforzada será suficiente. Las correas de fijación pueden ser de cuero, con un cable trenzado de acero (similar al de los frenos de las bicicletas), o de neopreno con un hilado de keblar en su interior (con mejor resultado por su resistencia).
La mochila.-
La necesidad e ¡de transportar pesos ha sido la causa desde la prehistoria del desarrollo de sistemas de transporte que permitan cada vez llevar mas peso con la mayor comodidad posible. Las guerras son las que más han impulsado el desarrollo de diseños, materiales.
Hoy en día las mochilas ya no son de pesadas lonas permeables, se utilizan fibras sintéticas con gran resistencia. Se utiliza la cordura, un derivado de la poliamida, con una excelente relación peso – resistencia a la abrasión y desgarro. El acabado exterior con un revestimiento de resinado o inducido de poliuretano para impermeabilizarlas. Sin embargo ante una lluvia abundante las costura pueden permitir el paso de agua, por la que se debería proteger en su interior las prendas de vestir y saco de dormir con bolsas de plástico, para evitar sorpresas desagradables.
Según la capacidad interior podemos dividir a las mochilas en tres categorías:
• Hasta 40 litros. Utilizadas para actividades de una jornada, como mochilas de ataque. Son de reducido tamaño.
• De 40 a 65 litros. Se utilizan para actividades en las que por lo menos se va a pasar una noche fuera. Se necesita un espacio para el saco, funda de vivac hornillo, esterilla, entre otras cosas. Puede servir para mas jornadas si la actividad no es invernal (ya que se requiere menos cantidad de equipamiento e indumentaria).
• Más de 65 litros. Son mochilas para actividades de varias jornadas y porteos, de gran capacidad, para soportar mucho peso.
Detalles técnicos a tener en cuenta para la elección de nuestra mochila:
• La posibilidad de aumentar su capacidad, gracias a extensiones suplementarias en el cierre superior de la mochila.
• Las cremalleras de acceso directo por la parte inferior que facilita obtener algún objeto sin necesidad de sacar todo el contenido.
• El acolchado de hombros, espalda y cintura suele estar elaborado con espuma de poliuretano de celdilla cerrada y de diferentes densidades.
• Las correas exteriores son de gran utilidad para portear crampones, piolet, bastones de treking.
• Los bolsillos exteriores permiten un acceso selectivo a objetos útiles de reducido tamaño, monedero, cubiertos, cámara fotográfica. Es recomendable que sean de tipo fuelle para que se retraigan en caso de no ser utilizadas.
• Las riñoneras en el cinturón pueden permitir tener a mano algo de comida para picar, o incluir portabidones.
• Es interesante comprobar que están unidas las piezas de la mochila con hilo de alta resistencia (hilo de poliamida) con doble o triple cosido en las zonas donde va a soporta más tensión.
• Las redecillas de polipropileno en la espalda favorecen la transpiración y evaporación del sudor de la espalda.
Distribución de la carga dentro de la mochila.-
Uno de los criterios de distribución del peso esta en determinar cuales son los elementos del equipo que nos pueden hacer falta durante la marcha, para su disponibilidad. Determinar cuales son los más pesados.
Los materiales más ligeros y menos necesarios durante la marcha deberían ir alojados en la parte inferior. El saco de dormir, la ropa de repuesto, funda de vivac.
Los materiales más pesados (hornillo, comida, material de escalada, etc), se situará en los dos tercios superiores de la mochila y lo más pegado posible a la espalda, próximos al centro de gravedad de la persona, reducirá la palanca de tracción hacia atrás sobre nuestros trapecios y clavículas.
Los objetos de mayor posibilidad de utilización (frontal, gafas de sol, cremas, mapas, etc,) se colocarán en la tapa, bolsillas y parte superior de la mochila.
El saco de dormir.- Con los materiales actuales y en circunstancias no extremas, pasar la noche a la intemperie ya no constituye un acto heroico de supervivencia. Un saco de dormir confortable y caliente es garantía de descanso para alcanzar nuestros objetivos deportivos.
A la hora de elegir nuestro saco de dormir debemos pensar en las condiciones ambientales en la que vamos a dormir. En ocasiones un saco del altas prestaciones (de plumas para acampada invernal) no nos resuelve las necesidades , ya que puede resultar excesivamente caluroso para una noche de primavera o verano, o para dormir en el interior de un refugio con calefacción.
• La capacidad térmica es el primer dato a tener en cuenta, y viene determinado por el espesor y calidad de su capa aislante, el tipo de construcción y detalles técnicos que incorpore (el collarín, el cierre de la capucha, las cremalleras selladas,, refuerzos en los pies, etc).
• El volumen que ocupa plegado, depende de la capacidad de compresión del relleno térmico. Cuanto menos ocupe, mas espació de la mochila podremos destinar a otras cosas. La pluma gana la partida en este apartado a las fibras sintéticas.
• El peso es un factor importante para hacer más llevadera la ruta, y se debe buscar un compromiso entre peso y aislamiento térmico.
• Las dimensiones interiores son importantes. Una talla demasiado grande, o un espacio demasiado ancho permite moverse cómodamente pero habrá gran cantidad de aire para calentar en su interior, y su rendimiento térmico se verá sensiblemente afectado. Estudios recientes demuestran que un 70% de la capacidad térmica la aporta la capa aislante y el 30% el espacio interior del saco. Los sacos tipo manta son más cómodos en verano, mientras los tipo momia serán los más adecuados para invierno, por su ligereza y rendimiento térmico.
• El relleno térmico: podemos escoger dos tipos de relleno.
1. Pluma: de excelente rendimiento en condiciones de temperaturas extremadamente bajas, con frió seco, su rendimiento es incuestionable. Ocupa poco peso y volumen. Sus desventajas se encuentran en la merma de sus cualidades cuando hay humedad, y su largo tiempo de secado.
2. La fibra: obtiene buenos resultados en condiciones de frió húmedo, por su escasa absorción de humedad y rápido secado, y su excelente capacidad de transpiración.
La pluma gana la partida en muchos aspectos a la fibra sintética. Un saco de plumas es bastante más caro que uno de fibra, pero su ligereza, confort, y duración (dura unas tres veces mas que uno de fibra).
La funda de vivac.- Es muy útil cuando no llevamos tienda de campaña y tengamos que dormir a la intemperie. Nos protege del viento y la humedad. Puede ser un refuerzo térmico para nuestro saco, si en el interior de la tienda tuviésemos demasiado frió.
La funda debe ser:
Impermeable, transpirable, y con las costuras termoselladas. Con lo cual los tejidos con membrana serán los más adecuados si no que remos amanecer empapados, bien por la falta de transpiración de nuestra piel mientras dormimos, o bien por el agua exterior. En situaciones de frió intenso, la condensación se puede congelar en el exterior de la funda, bloqueando completamente la transpiración.
Debe ser lo suficientemente amplia para albergar en su interior el saco de dormir sin comprimir el relleno térmico (que mermaría su capacidad de aislamiento).
Estará provista de un cordino con cierre de tanca en la capucha para aislarse completamente cuando llueva.